La terapia neural busca, según la Historia de vida del paciente, neutralizar o desactivar estas irritaciones que desencadenan o catalizan lo que llamamos enfermedad. Cuando hablamos de Terapia Neural nos referimos literalmente a un tratamiento mediante el sistema nervioso; específicamente el sistema nervioso autónomo (o vegetativo que regula las funciones de órganos y tejidos, integrándolos y manteniendo su equilibrio.)

En relación con lo anterior cabe mencionar que el sistema nervioso tiene dos características que le son propias, fundamentales y esenciales:

Primero, junto al sistema inmune son la base fundamental de nuestra evolución y supervivencia como especie.

Segundo es el sistema integrador del cuerpo (organismo) que todo lo conecta. Esto nos explica como cualquier irritación (Física, Bioquímica o Emocional) en alguna parte del organismo puede alterar sus propiedades y funciones en parte del sistema o en su totalidad.

En general, las repercusiones se darán donde exista una predisposición a la disfunción que traerá incoherencia en la función del sistema biológico, lo que Hipócrates llamaba ¨Locus Minoris Resistenciæ¨ o lugar de menor resistencia.

La terapia neural busca, según la Historia de vida del paciente, neutralizar o desactivar estas irritaciones que desencadenan o catalizan lo que llamamos enfermedad.

Estas irritaciones que alteran el sistema nervioso autónomo (vegetativo) pueden causar variaciones locales o a distancia, ya que perturbando los intercambios de información se generan estímulos irritativos en diferentes niveles del organismo. Por lo cual, entendemos que se enferma el SER y se trata al SER.

El sistema nervioso autónomo es la clave en la integración de la totalidad del ser, lo que nos brinda la posibilidad de interactuar a la vez sobre factores orgánicos y psicosociales, que son aspectos inseparables y por ende, en el proceso de enfermar, como refiere el Dr. Julio Cesar Payan:

¨El aprendizaje está en uno mismo y es nuestro mejor maestro, el propio SER sabe el camino a seguir¨.