Damelis Caraucan Gonzalez

Paciente

A finales del 2020 tuve una crisis con hipertensión severa, arritmia, debilidad, mi cuerpo colapsó, nunca me había sentido tan mal en mi vida. Luego de muchas consultas a diversos especialistas, exámenes y altas dosis de medicamentos, me sentía cada vez peor, al punto que ya no podía mantenerme de pie, no aguantaba nada en el estómago, vivía mareada y sin fuerzas, sentía como si me hubiesen cambiado a un cuerpo sin energía, con cero vitalidad.

En la clínica sentí el apoyo, las atenciones estaban llenas de consideración y empatía hacia la situación crítica en la que me encontraba. Todo el equipo me ha brindado cariño, se preocuparon por mi estado y me hicieron sentir en familia. No solo me han ayudado a nivel físico con el tratamiento médico, he recibido una atención integral, incluyendo el área emocional, el origen de mis dolencias, y ya he ido recuperando mis fuerzas mi alegría, y me siento cada vez mejor. Estoy y estaré siempre enormemente agradecida.