TERAPIA NEURAL

La Terapia neural, es hija de la ciencia pura y de toda la escuela del Nervismo y que en su camino fue capaz de integrar múltiples conocimientos nacido del diálogo entre Saberes. Es una práctica médica, realizada por médicos, ya no convencional porque no se rige por parámetros establecidos desde la academia.

En Terapia Neural entendemos que no existen enfermedades, sino enfermos. Consideramos que es el sistema en su conjunto se enferma y, por ende, el sistema que sana. Entender esto al principio puede costar, ya que desde nuestra visión de la vida, que es formada por patrones culturales, sociales, familiares o religiosos, nos hemos acostumbrado a ver la vida y el cuerpo por partes y no en su conjunto como un sistema inter transrelacional.  Se nos hace más fácil observar cómo una hormiga sola tiene un comportamiento errático y sin rumbo, que cambia totalmente cuando está en un hormiguero funcionando en auto eco organización con sus semblantes.

El organismo, es lo mismo… no es que un corazón funcione independiente del ritmo respiratorio o que éste, a su vez, ignore las múltiples reacciones que se llevan a cabo en el hígado…y así.

Es hora de ver al organismo como un todo integrado, en constante cambio de donde surgen constantemente procesos dinámicos emergentes.  Somos un sistema Complexus, que quiere decir que está tejido en conjunto, en constante cambio y en búsqueda de equilibrios que significan la sobrevivencia.

De esta manera, la Terapia Neural tiene su propia racionalidad, que no es lineal, ni conductual. Tiene una visión sistémica compleja con un eje importante en el rol integrador del Sistema Nervioso como ente regulador del mantenimiento de la homeostasis.

Desde esta perspectiva, la enfermedad es un mecanismo, un proceso que el organismo desarrolla como forma de auto regularse. Tiene un sentido y una lógica teleológica (no mecano-lógica, sino que bio-lógica), tiene un fin y un propósito que es el mantenimiento de la homeostasis. La enfermedad no carece de sentido, es una puerta que nos permite modificar y aprender de cambios que el organismo necesita para mantener su homeostasis. No es un error, y desde ahí trabaja la Terapia Neural. No tenemos que preguntarnos “Por Qué” me paso esto, si no “Para Qué”, las respuestas serán múltiples, y si la pregunta nos la formulamos una y otra vez las respuestas serán diferentes cada vez, lo cual es válido y es bueno que así suceda, ya que nos abre a la multi causalidad de las cosas. En Terapia Neural suele suceder que una puerta va abriendo otra y es el Sistema en su conjunto que sana.


Entendiendo este rol integrador del Sistema Nervioso comprendemos que interviniendo en él podemos modificar el curso de la enfermedad. La Terapia Neural se acopla a este proceso de auto eco organización y lo facilita. Es medicina de la auto regulación.

En la práctica, la terapia consiste en la utilización de un anestésico local (procaina, lidocaína) en muy baja concentración ya que lo que nos interesa, no es su capacidad anestésica sino que su característica de ser sustancias dieléctricas. Es decir que es capaz de ceder electrones cambiando así la polaridad del tejido lo que le permite al sistema una especie de “reinicio”. El uso de estos anestésicos locales a bajas concentraciones no es dosis dependiente, lo cual implica que no hay efectos adversos ni contraindicaciones. Consiste en la aplicación de la procaina en el sitio y momento adecuado, estos puntos son específicos para la persona.

De ahí la importancia del concepto de la Historia de Vida que es la pieza fundamental de la consulta. Es un proceso dialéctico, dinámico, cambiante al hilo del tiempo, donde no existen prejuicios ni juicios. Un diálogo transversal que justamente busca el “Para Qué”. Esto permite ver que existen variaciones que salen de la norma, no es que el organismo por capricho aumente sus niveles de colesterol, de azúcar o haga algún síntoma doloroso, estos cambios responden a adaptaciones que permiten sobrevivencia, lo cual no quiere decir que no haya que intervenir, solo que se puede actuar a diferentes niveles para que el organismo retome su capacidad auto curativa. Por eso cada historia es singular e irrepetible, y el arte y la ciencia consiste en esta aproximación al paciente desde el diálogo para entender donde están estos campos interferentes que alteraron el correcto funcionamiento del organismo.

En general, a la consulta llegan dos tipos de pacientes, aquellos que buscan otras alternativas de tratamiento que no implique sobremedicamentación, y pacientes con largos historiales médicos con enfermedades crónicas donde la alopatía tiene respuestas muy limitadas. El dolor crónico es un motivo más de consulta, pero la Terapia Neural al tratar al Ser, no tiene limitantes en cuanto a patologías a tratar.

Es una terapia integrativa, y acepta toda la cosmovisión del individuo, por ende, totalmente compatible con otros tratamientos que se estén llevando a cabo, como también con otros medicamentos. Al hacer participe al paciente de su auto curación, del empoderamiento y ser una medicina personalizada, propositiva, preventiva, participativa y predictiva, el paciente rápidamente tiende a escuchar y conectar con su organismo y, entonces cada vez que éste da un síntoma en vez de recurrir al clásico medicamento empieza a preguntarse el “Para Qué”.

Como vemos, la Terapia Neural tiene su propia concepción y cosmovisión de la vida, desde ahí es que se relaciona con el enfermo, entendiendo a la enfermedad como parte de un proceso evolutivo emergente, es un acercamiento a la salud, la prevención y la vida misma en toda su dimensión multisistémica inmersa en un eco sistema, en constante cambio, en búsqueda de equilibrios.


Etienne Claudet Danus
Fundador y Director Clínica. Médico cirujano.