ALAR-DE: Ni ALAR-marse ni Despreocuparse

Por Etienne Claudet Danus
ALAR-DE: Ni ALAR-marse ni Despreocuparse

Según el diccionario, Alarde es una muestra o exhibición de algo, especialmente de una cualidad. La cualidad a la que tenemos que llegar es a abrir la Conciencia, la Empatía y la Resiliencia. Se nos vienen un ciclo difícil tanto a nivel país, regional y global. Lo que quisimos ver como hechos aislados (Chile, Hong-Kong, Medio Oriente, Francia, Cataluña…) no es mas que un clamor global a buscar nuevas maneras de desarrollo, más respetuosas con el medio ambiente en general, un mundo donde todos tengan cabida y que la vida siga siendo capaz de auto regenerarse. Un mundo donde se venere al ser humano no importando raza, sexo, ni condición social.

Ante esta verdadera pandemia que es doble: la INFODEMIA y el Coronavirus, donde el propósito más que informar es asustar, y no con un fin gratuito sino con un objetivo que es que cada país cierre sus fronteras entre una lucha no vista desde el fin de la Guerra Fría esta vez entre China y USA, esto lejos de disminuir este brote de coronavirus ha provocado un aumento de los temores, pánico y miedo…miedo por el otro, xenofobia.

Aclaremos un poco, el virus no viaja por aire, no recorre grandes distancias (a penas 1,5 metros), no se da por comer en restaurantes chinos a través del mundo, el rol que tal vez venga de los murciélagos está en estudio…y así circulan varios fake-news que en nada ayudan a la sensación de angustia generalizada.

Ahora ya a través del mundo se están iniciando periodos de cuarentena. Ya está. ¿Qué hacemos?… el virus nos obliga a quedarnos en casa…buen tiempo para estar con uno, y aprender a respirar…respirar profundo y sentir que estás vivo, es un momento para aprender a meditar y canales YouTube para hacerlo hay varios.

Meditar es hacerse consiente que estás ahí, que palpitas, que respiras, vibras y resuenas. Seamos testigo de esa bella forma que emerge de cada uno de nosotros. Tomar conciencia es eso, es entender nuestra capacidad de resolver y una vez que salgamos del aislamiento venir con la mente abierta para ver que pasó y creer y crear que otro mundo es posible. Mas allá de eso no hay mucho más que hacer, si que, a poner música, cantar y bailar (como ya lo empezaron hacer nuestros amigos italianos que de departamento a departamento empezaron a cantar “Bella Chiao” a través de sus ventanas.

No nos dejemos llevar por la parte oscura del coronavirus, si nos llega a dar en la mayoría de entre nosotros será una gripe en diferente grado de intensidad y pocos necesitaran concurrir a un hospital…no saturemos hospitales, personal médico, enfermeras, para médicos y personal de aseo que como en todo tiempos de crisis son personas sometidas a niveles de estrés mayores y le quitaremos el espacio y el tiempo de aquel que sí lo necesita…. La inconciencia, la falta de empatía en Europa ha llegado a que muchos concurran a servicio de urgencia por una tos o febrícula, son gente joven que además exigen una prueba que ya está escaseando…y al final se sacan una selfie para subir a redes… a tomar conciencia.

Es real que se viene un tiempo de mucha incertidumbre a nivel global y sobre todo con el coronavirus que todavía poco se sabe de él… incluso ya se está hablando de dos cepas.

Lo que es seguro que será un cuadro tipo gripe muy generalizado que obligará a cierres temporales de escuelas, universidades y caerá la actividad económica, las cifras que se siguen manejando son las mismas baja mortalidad, y esta se da sobre todo en personas de tercera edad (3,8%), también se da en personas que además tienen factores de riesgo como Diabetes, Hipertensión, Enfermedades Cardiovasculares.

La OMS, da una serie de recomendaciones que son válidas, como el lavado de manos frecuentes, uso de pañuelos desechables para estornudar y estar a 1 metro ½ de una persona con síntomas de gripe. Evitar dar la mano como manera de saludo…y he ahí una oportunidad, parece sensato no dar la mano… y a la vez es un regalo para de un saludo que se ha vuelto rutinario, mirarse a los ojos en son de saludo…en son de solidaridad. Miremos a los ojos de manera amorosa.

El mayor riesgo del Coronavirus es el individualismo y la falta de solidaridad. Pensar y actuar como si MI mundo se acabara, como si mi felicidad se viera afectada, entonces avanzo sin pensar en nadie más que en mí y la gente que me interesa. Este virus así como todo lo que está moviendo a la sociedad nos demuestra que de nosotros depende el equilibrio de nuestros múltiples sistemas. Que hay muchas maneras que pueden colaborar a otros y a mi con simples gestos de empatía antes de avanzar sin conectar y sin mirar. Entender que si alguno debe retirarse a su hogar sea pensando en quienes necesitarán de nosotros y no para aumentar más el individualismos que venimos promoviendo y que ya no va más.

Las grandes epidemias han azotado a la humanidad de los tiempos de los tiempos y casi siempre de manera caprichosa han cambiado el rumbo de la Historia. Ya que cuando las estudiamos somos capaces de ver cuales son nuestras incongruencias y falencias como seres humanos. Son un espejo que permite vernos y de reojo ver lo que se ve detrás de uno en el espejo …el medio ambiente.

En el siglo XIV, la Peste Negra fue capaz que el Hombre pasara de la Edad Media al Renacimiento…época floreciente en arte (Da-Vinci, Miguel Ángel…) y descubrimientos científicos (Copérnico, Galileo…) que asentarían la base para siglos más tarde poco a poco ir separando la Iglesia del Estado.

Otro caso fue la llamada Gripe Española que entre 1918 y 1920 mató entre 40 a 100 millones de personas. Hasta el día de hoy no se conoce su origen, pero los estudios van de los primeros focos en Francia y EEUU, de ahí pasó a España que le dio gran difusión en sus medios de comunicación, los diarios del resto del mundo estaban enfocados en la Primera Guerra Mundial, España era neutro…por eso al final llevo el nombre de Gripe Española. Al final se descubrió que era un virus influenza A, que en general afecta a niños y ancianos…pero esta vez no hizo distinciones y afectó a jóvenes entre 20 y 40 años, justo los que estaban en campos de batallas, pésimas condiciones higiénicas, mal alimentados y con niveles de estrés mayor, y estados depresivos ante esa guerra de trinchera que se alargaba.

Bacterias, virus, parásitos y enfermedades en general, tienen sus propios mecanismos de auto-eco-organización y se propagan o se mantienen en reserva según el medio ambiente que hemos ido dejando el ser humano…por ejemplo con esto del deshielo de los glaciales, ¿se están despertando varias especies de bacterias que hasta ahora invernaban…qué pasará con ellas?

Ante tanta ignorancia, y nuestro etnocentrismo, las epidemias son también motor de estigmatización… con la Peste Negra fueron quemados miles de judíos en base a la creencia falsa que ellos infectaban los posos de agua…en los años 1980, le tocó el turno a los homosexuales y al HIV, se lo nombró la “Plaga Gay”. En los hospitales, muchos se negaban a asistir a los enfermos, no se los alimentaba ni aseaba. Incluso un “ilustre” estadounidense llegó a proponer marcar a los enfermos con un tatuaje.

Mas allá de los consejos de la OMS, mucho tiene que decir la Medicina Biorreguladora. Esta busca darle las herramientas necesarias al organismo para que pueda resolver los diferentes tipos de conflictos al que se ve enfrentado. La homeopatía, nos aporta con una serie de productos que ayudan a drenar el organismo de sustancias toxicas, a la vez que existen producto que potencian el sistema inmune. La medicina ortomolecular y en este caso a la vanguardia como lo hemos venido hablando hace un tiempo, la vitamina C y a estas alturas solo recordar que la vitamina C posee unas bombas que le ayudan a acumular vitamina C para episodios de infecciones.

La Terapia Neural, terapia biorreguladora por esencia, nos ayuda a mantener un sistema nervioso vegetativo en armonía, ya que por definición ante situaciones de estrés este sistema tiene tendencia a seguir en estados de híper alerta que se suman a los múltiples factores estresante que recibe nuestro cerebro a diario, lo que hace que rápidamente entremos en estados de agotamiento psiconeuroendocrinoinmunológico que nos hace más proclives a enfermar.

Ahora, este coronavirus que tan alertados nos tiene por esta pandemia global, nos debería hacer pensar en otras pandemias mucho más importantes que a diario estamos padeciendo, pero sin el bombardeo informativo que ha tenido éste. En efecto existe una Pandemia Silenciosa mucho más peligrosa que este virus. Esto según el Instituto Max Planck ( www.mpg.de ) y la Universidad de Maguncia ( www.uni-mainz.de ), ambos en Alemania, el planeta se está enfrentando a una pandemia silenciosa de contaminación del aire. Esta es la responsable de 8,8 millones de muertes prematuras en el 2018 y acorta la esperanza de vida a nivel mundial en 3 años.

Este Coronavirus en 3 semanas fue capaz de disminuir las emisiones de CO2 de China en un 25%, es una manera de pensar que el planeta también tiene sus mecanismos de compensación, y de una u otra manera a pesar de contaminación, calentamiento global, mega incendios en todos los continentes, el planeta en su conjunto ha sabido mantener una concentración de oxigeno del 20,9 % de la atmósfera.

Con menos nos ahogamos, con más nos quemamos. Es tiempo de repensar nuestra relación con el planeta, con la vida. Repensarnos el Ser Humano. Con el tipo de desarrollo que se nos ha planteado, estamos destruyendo el planeta…Es una paradoja, nunca antes la humanidad ha tenido más conocimiento, tecnología y métodos científicos, pero sin embargo, ha sido la época con más conflictos.

Nos hemos olvidado del Ser Humano y todo se mide en base a dinero, negocio y explotación; muy lejano de lo que grandes pensadores, artistas, intelectuales desde el Renacimiento en adelante habían soñado para la humanidad. El problema ahora es con parte de la ciencia, esa ciencia cartesiana, antropocéntrista y etnocentrista. Darwin nos dijo que al final sobrevive el que se adapta mejor, y no…sobrevive el que es capaz de colaborar, de funcionar en comunidad …y eso nos demuestra la biología. Es tiempo de la dignidad humana, el amor y la creatividad.

Después de esta pandemia, seguro vendrán otras, y el tema será que en conjunto, creando una conciencia colectiva veamos que es necesario otro tipo de desarrollo donde el pilar del crecimiento no sea el miedo (miedo a todo..que falta techo, comida, etc), sino la colaboración y con respeto al medio ambiente.

Y hablando de miedo, por último… tengamos cuidado con lo que comunicamos en medios de comunicación (masivos y redes personales). Cuando hablamos hay niños escuchando y ellos no entienden de estadísticas, ni del Covid-19…Ellos escuchan la palabra “muerte”, y en su memoria queda ese miedo que paraliza y que para lo único que sirve es para repetir más de lo que ya hemos visto.

La cultura del miedo nos lleva a la xenofobia, a la guerra, a acumular, a pisar al otro con tal de obtener lo que creemos que necesitamos para vivir. Cuando en verdad lo tenemos todo…basta con entrar en simbiosis con la NATURALEZA.

Fecha de publicación: 02 de Junio 2020


Etienne Claudet Danus
Fundador y Director Clínica. Médico cirujano.