Coronavirus: Una puerta a la Auto-Eco-Regulación

Por Etienne Claudet Danus
Coronavirus: Una puerta a la Auto-Eco-Regulación

El coronavirus, es un virus descrito por primera vez en seres humanos en los años 60. Causando, en general, cuadros respiratorios leves, y en personas vulnerables (enfermos crónicos, mal nutridos, ancianos) puede causar complicaciones más importantes.

Tiene un índice de mortalidad del 2,3 %. Índice bajo, y como ya dijimos más asociado a personas de riesgo (ese riesgo baja a 0,2% en personas menores de 50 años).

Nuestros abuelos solían decir que para los resfríos hay que tomar vitamina C. Veamos un poco… por una mutación genética perdimos nuestra capacidad de sintetizar vitamina C, pero la naturaleza dotó al cerebro, las glándulas suprarrenales y a los glóbulos blancos de bombas específicas que se dedican a acumular vitamina C en estas células, o sea los 3 órganos directamente relacionado con situaciones de estrés.

La biografía y la literatura médica ha confirmado la eficacia de la vitamina C ante enfermedades infectocontagiosas COMO POR EJEMPLO: Epidemia de Poliomielitis en Carolina del Norte en 1948 (Las infecciones por virus se trataron con altas dosis de vitamina C -entre 6 y 20 gramos día- Levy, T.E.: “La vitamina C, las enfermedades contagiosas y las toxinas: curando lo incurable. Editorial Xlibiris. 2002.). Epidemia de Poliomielitis en Australia en 1939, donde se vio que estados bajos en vitamina C se asociaban a la enfermedad (Time Magazine).

Las fiebres hemorrágicas como Ebola (cuyo índice de mortalidad oscila entre el 60 y 80 %) y Lassa se asocian a faltas graves de vitamina C que producirían un escorbuto agudo (Fuller, J.G. “¡Fiebre! A la caza de un nuevo virus asesino.” Pleasantville, NY. 1974).

En una ingesta suficiente, la vitamina C tiene propiedades antihistamínicas, antitoxinas, antibióticas y antivíricas. A pesar de esto, la industria farmacéutica ha desarrollado verdaderas batallas para desprestigiar el uso de un nutriente que sencillamente no puede patentar, ya que, por leyes internacionales, no se puede patentar algo que de por sí da la naturaleza. (Sardi, B. “Estalla una batalla global sobre los suplementos vitamínicos”, www.lewrockwell.com ).

La vitamina C, hasta ahora no ha demostrado tener efectos adversos, ni contraindicaciones, y sin embargo no está en los consejos de la OMS para evitar efectos de epidemias y enfermedades infectocontagiosas.

Nuestro consejo es asesorarse para ver cuál es la cantidad óptima de cada uno, lo único seguro que dicha dosis es mucho más alta que la CDR.

La Vitamina C es segura, no se le ha encontrado una dosis tóxica por que aparentemente no la tiene. En nuevos textos científicos que se están publicando incluso se la denomina “Hormona Anti-Estrés”

Hablando de estrés, estas alertas lanzadas a nivel global tanto en los diferentes gobiernos e instituciones internacionales permite adoptar medidas de excepción por “razones de salud y seguridad pública”, creando una sensación de pánico permanente en las poblaciones ya que a esto se agregan las excepciones adaptadas por situaciones de terrorismo, y cada tanto también burbujas financieras que estallan y crean cesantía, endeudamiento y por ende mas estrés, (Crisis Tequila -1994-. Crisis Asiática -1997-. Crisis Subprime -2008-.),

Ante el estrés, se activan nuestras amígdalas cerebrales, que forman parte de nuestro cerebro mas primitivo (El Cerebro Reptiliano), al activarse, estimulan a las suprarrenales para que secreten más adrenalina y cortisol, a la par crean una sustancia que disminuye la irrigación sanguínea de nuestros lóbulos frontales, lo que produce que disminuya nuestra capacidad de razonamiento, descernimiento y nos sintamos abrumados. Obvio, el cerebro se está preparando para un mecanismo de lucha/huida. Estas situaciones se acumulan a las capacidades de bacterias y virus de poder provocar enfermedad. Una razón más para el aumento en el consumo de la vitamina C.

Dicho de paso…. Las grandes cantidades de adrenalina no utilizadas por el organismo, se van oxidando, produciendo adrenocromo, que a su vez es causante de psicosis (muy frecuente en situaciones de estrés post traumático). Una vez mas, quien evita esta oxidación, es la Vitamina C.

Obviamente tenemos que cuidarnos de éste y otros microorganismos, pero ante todo debemos cuidarnos del miedo, el miedo que paraliza, nos aísla, nos pone a desconfiar del otro. Es fácil caer ante estos pánicos fomentados, en conductas irracionales, en los 80 con el surgimiento del HIV, se aconsejaba no dar besos, tener sexo era peligroso…llegando incluso a aconsejar poner microfilm entre un cuerpo y otro cuando se tenia sexo. Hace una semana en Argentina, un despachador entro a un comercio de un chino y le dice “hola coronavirus!”, lo que pareció una broma de mal gusto, terminó en una discusión a golpes.

Mirando un poco más allá de esta epidemia actual, tenemos que ver que, en general, detrás de estas alertas hay juegos económicos y políticos inconmensurables. Es difícil entender, si no es con meros fines alarmistas y crear síndromes de pánico generalizado, ver como diferentes países han destinado millones de dólares para estar “preparados” para cuando llegue el virus… siendo que no hay dinero suficiente para comprar gasas para las cirugías periódicas, no hay insumos, ni medicamentos disponibles para enfermedades crónicas, y la mayoría de la gente con cuadros de cáncer, esperan una larga agonía con costos que muchas veces tienen que dejar embargadas sus pertenencias.

Otro ejemplo, en España se suspendió el Congreso Internacional de Móviles, con escusa del virus, un país donde sólo se han reportado 83 casos, ninguno mortal…¿no será que el propósito final era que China no presentara su tecnología 5G, para la cual USA y Europa no están preparados? En realidad, desde el fin de la Guerra Fría, por primera vez EE. UU., tienen un verdadero enemigo: China. Este fin de semana se confirmó la primera muerte en Estados Unidos, y la reacción primaria es cerrar las fronteras con Irán y México (que apenas tiene 4 casos de contagio).

Ese es uno de los fines, estas epidemias cierran fronteras, nos aíslan, y hacen cundir actos irracionales en la conducta de la gente (compra de mascarillas a precios exorbitantes). En Ecuador, como gran noticia, un caso reportado cuando su población infantil sufre de mal nutrición en un caso sobre 4, y esa tabla sube en la población indígena a 1 caso sobre dos…y así se podrían estar enumerando miles de contradicciones en cuanto a medidas ante este virus y las realidades sanitarias que están viviendo diferentes países donde de norte a sur, de oeste a este se están viendo precarias condiciones en hospitales públicos.

El Ebola permitió cerrar las fronteras mediterráneas de Europa, el discurso fue que no se podían abrir por razones sanitarias, no por temas humanitarios.

En Italia, se toman medidas frenéticas e irracionales injustificables como suspensión de actos culturales, reuniones religiosas o privadas, suspensión de clases, prohibición de entrada o salida en ciudades donde se han presentado casos de coronavirus … eso a pesar que el CNR (Centro nacional de Investigación de Italia: www.cnr.it ) declaro: “No existe ninguna epidemia en Italia, la infección según los datos epidemiológicos disponibles hoy en día sobre decenas de miles de casos, provoca síntomas leves/moderados en el 80 a 90 % de los casos…. Solo el 4 % de los afectados requieren hospitalización”

La otra faceta interesante que hay detrás de esto y ,que es una cifra no esperada, es que en estas 3 semanas de declarada la emergencia sanitaria por la OMS, China redujo un 25 % su huella de carbono (www.carbobrief.org), obviamente es una reducción temporal, pero también cabe preguntarse…. No será una sabiduría mas de nuestro planeta que ve en estas oportunidades la posibilidad de auto-eco-organizarse… por que como sabemos hasta ahora a pesar de los desastres que está dejando el hombre (deforestación, aumento de temperaturas, deshielo etc…) la atmósfera se la arregla y mantiene su concentración de oxigeno en un 20,9%.

El coronavirus, no es el fin del mundo, pero si la posibilidad, de una vez por todas reflexionar en qué estamos y cómo llegamos a esto. De nuestra manera de vivir. Que se esconde detrás de estas alertas que lo único que producen son pánico. En el mundo de la híper conectividad, estamos cada vez más aislados.

Fecha de publicación: 28 de Mayo 2020


Etienne Claudet Danus
Fundador y Director Clínica. Médico cirujano.